Ingredientes:
- 1200 gr. De harina
- 25 gr. Sal
- 3/4 de litro de agua (aproximadamente)
- 1 kg de manteca de cerdo (materia grasa)
Dispondremos sobre la mesa la harina, en forma de círculo, en cuyo centro disolveremos la sal en el agua. Incorporaremos, poco a poco, la harina al agua, amasando y trabajando la mezcla hasta quedar una masa fina y con bastante elasticidad.
Téngase preparada la grasa en forma de rectángulo, y colóquese sobre el centro de la masa que previamente habremos aplanado un poco, quedando encerrada la grasa por el plegado hacia arriba de los bordes de la masa de manera que ésta quede bien esparcida y la grasa bien cubierta.
Espolvoreada de harina se pasa suavemente el rodillo por el plastón hasta que, realizándolo en todas las direcciones, consiga forma de rectángulo. Recójase de vez en cuando el plastón arrollándolo con el rodillo para poder espolvorear la mesa y dar vuelta con frecuencia al plastón de abajo arriba.

Efectuaremos, ahora, la primera vuelta sencilla, lo cual consiste en plegar la tercera parte de la superficie de la pasta que queda al lado izquierdo del plastón, de manera que esta parte plegada cubra justamente la mitad de la superficie del rectángulo. Luego se cubre este tercio de pasta plegada con la tercera parte del plastón que queda por plegar.
Se vuelve a pasar el rodillo por el plastón, hasta que vuelva a adquirir la forma de un rectángulo prolongado, y efectuamos la segunda vuelta que será doble. Se realiza replegando hacia el centro los dos extremos del plastón, y luego se dobla una de sus dos mitades encima de la otra, como si de cerrar un libro se tratara.
Se vuelve a estriar el plastón otra vez, y se le da la tercera vuelta que será sencilla, igual que la primera. Y por último se le da una cuarta vuelta, que igual que la segunda será doble.
Por tanto, al hojaldre le daremos cuatro vueltas, la primera y terceras sencillas, y la segunda y cuarta dobles.
También se le podrían dar cinco vueltas sencillas. Con estas vueltas conseguimos que el hojaldre tenga 729 capas.
El horneado depende de la masa, así como la temperatura del horno establecida. Si esta es excesivamente fuerte la masa se horneará antes de que crezca la masa, por el contrario si es baja la masa crecerá pero no se llegará a hornear bien.